De la Guerra al Tratado
Tras la Guerra del Pacífico (1879–1883), el territorio de Arica quedó bajo administración chilena en un estatus que permaneció disputado con Perú durante décadas. Este período estuvo marcado por negociaciones diplomáticas y, en distintos momentos, por propuestas de plebiscito que no llegaron a concretarse.
Una frontera en suspenso
Durante este período, Arica funcionó como una zona de administración chilena de facto, mientras la soberanía definitiva seguía sin resolverse formalmente entre ambos países, verificar antes de publicar los detalles de cada etapa diplomática.
Hacia una resolución
Las negociaciones se extendieron por casi medio siglo hasta desembocar en el Tratado de Lima de 1929, que puso fin a la disputa y fijó la frontera que existe hoy.